jueves, 22 de mayo de 2014

Caminando una vez más por el bulevar


Hoy camino como muchas otras veces por el bulevar,
hoy mi alma se sumerge en lo oculto y lo obscuro,
todos se oponen a ello, pero a mi me hace sentir bien,
mi vestimenta refleja un poco de mi, y el negro persiste en mí,
esto no hace otra cosa más que repeler a la gente,
pues creen en demonios, y aparentemente ven uno tras de mí.
Tres personas sin relación alguna dijeron “que grotesco”,
Una tras de otra, a lo cual no di mucha importancia…
Seguí mi camino, de repente se oye una voz por encima del bullicio,
ésta estaba alabando a Dios, yo solo alcancé a reír pensando en su miedo,
de pronto estaba detrás de mí, y seguía alabando,
lo espeluznante del caso es que después de cada frase tocía,
…traté de asustarlo para que se fuera,
de pronto su voz se perdió entre la muchedumbre,
lo busqué… pero el ya no estaba.
Seguí caminando… con el cabello cubriendo mis ojos…
con mis fuerzas por el suelo… con tristeza…
La voz que se había perdido apareció de nuevo…
un hombre que venía a lo lejos, pasó la calle que estaba frente a mi,
la misma canción sin pausas… pasó a mi lado…
me detuve con desconcierto y una vez más se perdió entre la multitud.
Aún mas confundido seguí caminando hacía mi destino,
mientras tanto una niña cantaba “…ablanda tu corazón…”

(Algunas veces quisiera sentir lo que esta gente dice sentir acerca de su glorioso Dios)…

No hay comentarios:

Publicar un comentario