jueves, 22 de mayo de 2014

Tres...


Tres años han pasado muy rápido, no se que pasó con este soñador, ese que disfrutaba jugar bajo
la lluvia, ese que no esperaba nada de nadie, ese que vivia solo por que le gustaba estar aqui,
aquel que un día tomó desciciones erroneas pero que aún así las apoyaba con todo su corazón.
Aquel muchacho que siempre he amado, aquel que pretendía ser misterioso, el que se envolvía
en un aire de silencio, aquel que poco a poco me llevó a ser quien soy, siempre he buscado
volver a ser como él.
A este adolescente le importaba poco lo que los demás dijeran o sintieran sobre él. Traicionado por
los que se hacian llamar sus amigos y compañeros, perseguido por los que trataron de herirlo,
todos y cada uno lo veian queriendo matar lo poco que quedaba de él,
todos los ataques no hicieron mas que hacerle perder la fe y el amor que tenía,
Se refugió en su propio ser, evitando volver a querer, evitando volver a amar...
es la parabola del puercoespin, si me acerco mucho a alguien alguno de los dos va a salir herido...
sus días pasaban lentos, su ser se hizo eterno y se volvio un expectador, ya no esperaba
nada de nadie al menos en esa vida ya que su ser se había vuelto frio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario